La industria automotriz es uno de los sectores más consolidados a nivel mundial, teniendo en cuenta su avance, consumo e implementación de nuevas tecnologías. Quizás sea por eso que, mientras la Industria 4.0 evoluciona y se transforma, es también una de las más afectadas ante los cambios y las demandas del mercado, que espera nuevas alternativas para resolver algunas de sus problemáticas y exigencias.

En este artículo explicamos tres de las tendencias que más impactarán en el sector de la automoción en el corto y mediano plazo.

Industria automovilística 5.0


Para muchos sectores, la Industria 5.0 se está convirtiendo en una realidad. El camino hacia procesos de fabricación más digitalizados, colaborativos, ecológicos y el ahorro de recursos, forman parte de esta nueva revolución industrial.

El objetivo es mejorar la productividad y eficiencia a través de colaboración entre máquinas y humanos- La función de los operarios debe ser encargarse de tareas estratégicas, aprovechando todo su potencial y supervisar a las máquinas. Robots colaborativos guiados por visión artificial son un gran ejemplo de esto: pueden resolver desde tareas simples hasta aquellas aplicaciones más complejas con Deep Learning, sin necesidad de que el operario sea experto en visión.

La transformación digital del sector de la automoción permitirá construir espacios inteligentes basados en Industrial Internet of Things (IIoT), en aprendizaje automático y computación cognitiva.

Este tipo de cambios, llevarán a la industria automovilística a un cambio radical en las próximas décadas, sin embargo, el comienzo ya lo estamos viviendo.

Si quieres saber qué ha aportado la visión artificial a la Industria 5.0 y cómo, te sugerimos ver nuestro webinar “La ‘Nueva Era’ de la Visión Artificial”

La industria automotriz y los coches eléctricos

En medio de la transformación y evolución hacia entornos más digitales, los coches eléctricos e híbridos parecen ser los protagonistas. Las matriculaciones de estos automóviles vienen en constante aumento, superando, en España, a la venta de los coches diésel. De hecho, para 2025, se estima que el 25 y 35% de los coches que se vendan serán híbridos, enchufables o totalmente eléctricos.

Si te interesa saber más sobre este tema, te sugerimos leer el artículo «Por qué los coches eléctricos mejorarán la industria automóvil».

Las nuevas tecnologías y el comportamiento de los consumidores llevan a que todos estos datos no pasen desapercibidos para los fabricantes de coches que, sin dudas, deben adaptar una nueva estructura de negocio que permita implementar tecnologías más avanzadas.

Esta transición hacia lo eléctrico y lo digital trae consigo ventajas para aquellas empresas que sepan ver el potencial en el cambio de paradigma en la fabricación de automóviles.

  • Reducción en los costes de fabricación: líneas de producción más optimizadas, ágiles y eficientes. De acuerdo con un estudio publicado por UBS, el coste total de fabricación de automóviles se reducirá en un 15% en los próximos años.
  • Por otro lado, se predice una reducción de tiempos de ciclo de entre 9 y 11 segundos en la fabricación de coches eléctricos, gracias a la implementación de soluciones tecnológicas como la visión artificial.
  • Esta transición representa una oportunidad de rentabilidad a mediano plazo para los fabricantes de coches. El mismo estudio realizado por UBS, estima que, si bien habrá grandes inversiones iniciales, las mejoras tecnológicas implementadas permitirán que el margen medio obtenido en los vehículos eléctricos se sitúe a la par de los de combustión interna hacia 2022-25.

A continuación, te mostramos un ejemplo de automatización de procesos en la industria automovilística:

Sostenibilidad

La automatización industrial en el sector de la automoción parece ser una de las tantas soluciones ecológicas que actualmente se encuentran en tendencia. La sustentabilidad es una necesidad global que requiere implementar procesos productivos más optimizados para satisfacer las demandas del cliente y ahorrar recursos.

En relación con el punto anterior, el uso de tecnologías como la inteligencia artificial y el Deep Learning, posibilitan el ahorro de recursos en los procesos de fabricación. Esto se puede contemplar desde los siguientes puntos:

  • Los procedimientos optimizados gracias a la automatización industrial reducen al máximo el uso y consumo de recursos que, de otra manera, podrían ser malgastados. De esta manera, no solo se mejora la rentabilidad, sino que lo hace más sostenible.
  • A través de la visión artificial, es posible identificar piezas con daños o defectos antes de que avancen por la línea de producción, como te contamos en este artículo. La separación de estos materiales hace que se les pueda aplicar un tratamiento adecuado para reciclar o reutilizar.